iene tres accesos: dos para los legisladores (para los senadores sobre Av. 51 y para los diputados sobre Av. 53) en el eje traversa secundario que llevan al Salón de los Pasos Perdidos y uno para el público en el eje principal de composición que lleva al hall central (sobre Av. 7). Estos accesos están identificados por pórticos que se componen de cuatro columnas con capiteles jónicos y se coronan por grupos escultóricos realizados por el artista veneciano Victor de Pol, quien también realizó los relieves de cemento patinado que sirven de ornamento a las tres fachadas principales, los que representan escenas alegóricas y de la historia argentina. Norberto José de la Torre en el libro La Legislatura de Buenos Aires (1987) destaca que el concurso internacional valoró la solución arquitectónica de los accesos «tanto para el ciudadano como para los legisladores, al ubicarlos como protagonistas diferenciados por sus roles y responsabilidades pero ambos participando en un sistema que privilegia la libertad y la igualdad ante la ley».
El edificio se caracteriza por poseer una simetría espacial, funcional al programa bicameral de la legislatura, ya que cada recinto posee un diámetro invariable y resulta simétrico respecto al hall central.
En el interior del edificio, una escalera de mármol lleva al público desde el hall hasta los palcos de los recintos principales.
El cielo raso de la Cámara baja fue decorado por el pintor argentino Graciano Mendilaharzu, representa un sol naciente flamígero y una serie de figuras alegóricas.


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