Monte es una de las ciudades más antiguas de la provincia, pues su origen se remonta al siglo XVIII, cuando a instancias del virrey Vértiz se planifica una nueva línea de fortines en la frontera del Río Salado, fundándose entonces la precaria Guardia del Monte o de San Miguel del Monte Gárgano, como también se la conocía en tiempos coloniales en alusión al sitio italiano donde se produjo la aparición del Arcángel San Miguel al pueblo que resistía el avance de los bárbaros.
Poco tiempo después el comandante de frontera José de Sardén consolidó pequeños núcleos poblacionales en torno a estos puestos fortificados, edificándose además la capilla del fuerte bajo la advocación de San Miguel Arcángel. A partir de 1822 fue configurándose el partido, que contaba entre sus estancias pioneras a “Los Cerrillos” de Juan Manuel de Rosas, en la que éste organizó un establecimiento modelo con sus célebres “Instrucciones a los Mayordomos de Estancias”.
De estilo Neorrenacimiento italiano, consta de un atrio compartido con la casa parroquial, presentando una volumetría piramidal de tres cuerpos escalonados con campanario central y cupulín. La nave principal rectangular posee un bello cielorraso plano de madera con sucesión de pilares y arcos de medio punto. Gracias al apoyo del Fondo Nacional de la Artes, en 1967 se incorporaron pinturas de Héctor Basaldúa, Horacio Butler y Raúl Soldi, mientras que los escultores Ernesto de la Cárcova y Esther Barujel realizaron los bajorrelieves de la pila bautismal y los medallones de cerámica.


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